Para hacer de una visión una realidad en el mundo físico, has de estar dispuesto a hacer todo lo preciso para que ocurra.

Escucha aquellas señales de tu interior que te ayudan a escoger lo correcto.

No importa lo que piense cualquier otro.

Si la oración significa que tu hablas con Dios, la intuición es que Dios te habla a ti.

Nadie puede crear odio ni angustia dentro de ti.

Solo tu puedes hacerlo, en virtud de la manera como manejas tu mundo.