
Más de 30 jóvenes sufrieron quemaduras en la retina de sus ojos por el impacto de rayos durante un concierto de música electrónica
Algunos de los afectados perdieron hasta el 80 por ciento de la visión, capacidad que, al parecer, nunca recuperarán, según dijeron a la prensa fuentes hospitalarias.
La tragedia ocurrió debido a que los haces de luz desprendidos por los cañones de láser fueron dirigidos por los organizadores contra la gente desde una distancia de varias decenas de metros, y no contra el cielo, como estaba previsto.
El cerebro dispone de una “memoria de trabajo”, una especie de memoria RAM utilizada por los ordenadores, que nos permite disponer de información útil mucho más rápidamente que la almacenada en la memoria principal. 




