De acuerdo a un estudio realizado en Inglaterra, el cerebro humano es incapaz de formar memorias después de una sesión de bebidas alcohólicas, por lo que somos más propensos a recordar sólo los “buenos” momentos al otro día de haber tomado. Por lo que una de las conclusiones fue que esta tendencia a olvidar lo malo puede hacer que mucha gente vuelva a beber y probablemente en más cantidad.
Así que, para los que tenían sus dudas, es normal que olvidemos nuestros detallitos de la noche de RUMBA, no se sientan mal por embriagarse y perder el conocimiento, que a lo mejor lo que olvidaron es algo malo que sucedió.
La profesora Theodora Duka dijo: “No está totalmente claro cómo el alcohol cambia la manera en la que se crean los recuerdos, pero puede ser que altere los neurotransmisores que forman la memoria”.
Enlace: El Universal















